Reseña del libro: Feminismo. Breve introducción a una ideología política, de Jane Mansbridge y Susan M. Okin

MARTA MILLÁN

Decía Peri Rossi que «las cosas más profundas no resisten, casi nunca, su traducción en palabras». Pocas palabras tienen tanto significado y tan dispar como la palabra feminismo. La fuerza del concepto se ve alterado en función de los fines para los que se use, de igual manera que la política ha intentado apropiarse o desvirtuar, casi en la misma medida, una palabra cuyo significado debía ser tan aceptado en el siglo XXI como el de la palabra igualdad.

Sin embargo, siempre que se juega a la confusión entre el contenido de algunos vocablos, se entra en un terreno farragoso en el que los prudentes prefieren directamente no usar el continente, los más radicales lo niegan por rechazo hacia una de las acepciones erróneas que a menudo se le da y los más curiosos indagamos para comprender por qué algo tan básico como la igualdad entre hombres y mujeres puede generar reticencia a ser pronunciado por mujeres contemporáneas que defienden y ejercen sus derechos y se consideran, como no podía ser de otra manera, iguales a los hombres.

Las dos autoras sintetizan sus trabajos publicados con una neutralidad científica y numerosas fuentes utilizadas, que sirven de referencia al lector para poder investigar más allá sobre alguno de los aspectos concretos que se abordan a lo largo del libro

Hay muchos libros sobre el feminismo, muchos de los cuales son de lectura obligatoria para cualquiera que quiera ahondar en su origen, historia y conceptualización. Feminismo. Breve introducción a una ideología política (Página Indómita)de Jane Mansbridge y Susan M. Okin, es un libro breve, recomendable para comprender la ideología del feminismo y sus múltiples variantes, sin una excesiva profundización sobre el tema, ya que las dos autoras sintetizan en este volumen sus trabajos publicados, con una neutralidad científica y numerosas fuentes utilizadas, que sirven de referencia al lector para poder investigar más allá sobre alguno de los aspectos concretos que se abordan moderadamente a lo largo del libro. La traducción al castellano se basa en la segunda edición del libro A Companion to Contemporary Political Philosphy, obra editada por Robert E. Goodin y Philip Pettit, con participación de Thomas Pogge y que se hacía ya tras la muerte de Susan M. Okin.

Consta de seis capítulos que van explicando desde el feminismo como movimiento político (en el primero de ellos), hasta el feminismo como ideología. Pero, además de su valor para la ciencia política por el mero hecho de permitir a un lector no experto acercarse a estos conceptos, otra de sus principales enseñanzas es la distinción entre diferentes perspectivas dentro del feminismo, con esa capacidad de la filosofía de hacer pensar, incluso, sobre elementos cotidianos que cualquiera ha podido experimentar en alguna ocasión.

La obra explica cómo el feminismo es esencialmente plural y derivado de la experiencia de cada mujer, lo que lo hace difícil de sistematizar y, aun más, si se añade la consideración de que lo personal es político. Y es, precisamente, ese carácter derivado de la experiencia lo que causa tanta disparidad en el terreno del feminismo, junto a la falta de una voz unívoca feminista en torno a qué política conviene seguir, ni siquiera en relación a qué fines se han de perseguir.

La obra se replantea los conceptos liberales de igualdad, diferencia y dominación, partiendo de la relación de los diferentes enfoques de la cuestión de las diferencias entre hombres y mujeres con la teoría liberal

Mansbridge y Okin señalan la peligrosidad de un canon femenino y explican la crítica que se le hace, dentro de la inevitable y necesaria coherencia entre el ámbito público y el doméstico y analizan aquella frase de «lo personal es político» y la incidencia que tiene para que, desde el ámbito puramente político, o desde el económico, existan objetivos que redunden directamente en la igualdad pública y privada.

Además, se replantean los conceptos liberales de igualdad, diferencia y dominación, partiendo de la relación de los diferentes enfoques de la cuestión de las diferencias entre hombres y mujeres con la teoría liberal. Se paran las autoras en cada uno de estos conceptos, de forma concisa pero profunda, y crean el debate, argumentado, sobre el alcance de las diferencias biológicas entre hombres y mujeres o las cualidades diversas del género social.

También se atreven a indagar, superficialmente por la voluntad expresa de la brevedad del libro, en la conexión familiar, modelo que rebate la tesis de la autonomía de la teoría liberal clásica y en cómo esta conexión familiar permea los límites del yo, lo que permite al lector o lectora filosofear humildemente con reminiscencias lejanas del Segundo Sexo y el concepto de alteridad de Simone de Beauvoir, potenciado por el debate sobre la conexión entre la percepción creada de uno mismo y la influencia de la percepción de los demás, ejemplificada en esta obra con las feministas negras y sobre lo que se consideraban en la cultura estadounidense «atributos femeninos».

Las autoras vaticinan que habrá una definición universal de feminismo como rechazo a la dominación masculina, a pesar de todas las diversidades teóricas y prácticas que existen entre las feministas

El texto invita también al lector o lectora a pensar en las diferencias entre las mujeres de valores y cultura occidental y las feministas de tradiciones no occidentales, con una breve reflexión sobre el esencialismo, la heternormatividad y el multiculturalismo. Nos anima, además, a plantearnos la neutralidad del lenguaje, planteamiento que sale a la palestra pública española con bastante periodicidad. Nos invita a cuestionarnos las causas de la reclusión en la esfera doméstica y también razona sobre cuestiones prácticas de las reivindicaciones feministas en distintos países.

Tras un análisis conciso pero profundo, breve pero fundamentado, las autoras vaticinan que habrá una definición universal de feminismo como rechazo a la dominación masculina, a pesar de todas las diversidades teóricas y prácticas que existen entre las feministas. Terminan Jane Mansbridge y Susan Okin augurando el feminismo como ideología, derivado de la continua interacción con iniciativas filosóficas y con sus raíces políticas.

Y así, con estas reflexiones sobre la igualdad, la defensa de derechos, los riesgos de la deriva hacia otros objetivos y la difuminación de la dicotomía privado/público, una va cerrando las páginas de este libro corto, pero muy interesante para entender el feminismo como ideología y argumentar la lucha contra la injusticia de la dominación basada en la diferencia.

 

FOTO: Portada de Feminismo. Breve introducción a una ideología políticade Jane Mansbridge y Susan M. Okin, publicado por Página Indómita.

 

Marta Millán es licenciada en Derecho y Periodismo, preparadora en SKR desde que aprobó la oposición a CSACE, en 2016. Con vocación de servicio público, actualmente, ejerce sus funciones en la materia de relaciones internacionales y con los tribunales en la Oficina Española de Patentes y Marcas.