Ricardo Botet nos habla de la prueba de idioma, «el examen que nadie quiere suspender, pero que sigue siendo clave en el proceso», y de cómo el factor humano es determinante en la formación que ofrece a los estudiantes a su cargo.

Las oposiciones son una carrera de fondo en la que es imprescindible alcanzar una excelencia multidisciplinar. Con este objetivo, SKR Preparadores ofrece una formación integral a los opositores, incluyendo en su oferta educativa clases de inglés y francés para que los alumnos de CSACE puedan preparar la prueba de idioma. Charlamos con Ricardo Botet, uno de los cofundadores de SKR y actual coordinador de idiomas, sobre los retos a los que se enfrentan sus alumnos y cómo clases y profesores se adaptan a las necesidades de los opositores y las circunstancias de acceso al cuerpo.

Es usted uno de los tres pilares sobre los que se construyó SKR, ¿cuál era el objetivo del proyecto que unió a tres amigos y compañeros de batalla?

El objetivo era enfocarnos más en los alumnos, personalizar la preparación. Siempre hemos sido conocedores de los momentos de dificultad que se atraviesan durante la preparación y siempre hemos querido compartir con ellos esa carga y aliviarla en la manera de lo posible.

Lo que empezó siendo una pequeña academia se está convirtiendo en un centro educativo de referencia en el sector. SKR Preparadores ofrece formación cada vez más variada, ¿desde cuándo preparan la prueba de idioma? ¿Era parte del proyecto inicial?

Desde el primer día los idiomas han estado presentes en SKR. Era parte del compromiso personal que adquirimos con los alumnos. A una preparación integral no le puede faltar una de las patas que la sustentan.

En todos estos años, ¿ha habido algún cambio de planteamiento en el proceso selectivo? ¿Ha ganado peso la prueba de idioma?

En los últimos procesos, nuestra sensación es que se busca cada vez más un opositor resolutivo, seguro de sí mismo y que tenga como es lógico conocimientos amplios, pero que controle sus respuestas, que argumente y que esté lo suficientemente capacitado para poder desarrollar cuestiones de manera solvente en el idioma elegido.

Los mayores esfuerzos suelen dedicarse al estudio del temario, a los cantes. ¿Cómo afrontan los opositores la preparación del ejercicio de idioma? ¿Lo subestiman? ¿Van demasiado confiados?

Ese a veces es nuestro caballo de batalla… Muchas veces por desconocimiento, muchas otras por falta de preparación específica. Afortunadamente, hoy en día trabajamos con un método que nos hace tener conocimiento del nivel de todos nuestros alumnos, preparen donde preparen. Gracias a este procedimiento, les podemos indicar y aconsejar cuáles son los pasos que han de seguir para superar con éxito este reto.

Seguramente muchos creen que, teniendo ya un nivel alto, pueden pasar el ejercicio sin problemas, pero ¿qué particularidades tiene este examen? ¿A qué retos se enfrentan los opositores?

Un nivel medio alto de conversación no te garantiza el aprobado. Tanto la traducción como el resumen en inglés no son pruebas que se practiquen en muchos ámbitos y las exigencias son notables. Se requiere un dominio de la gramática española para hacer traducciones con sentido y alejadas de la literalidad y luego está el temido resumen en inglés, donde surgen los mayores retos para los opositores: correcta toma de notas, conocimiento profundo de gramática y gestión del tiempo para generar un buen ejercicio en 30 minutos.

En vista de los resultados, ¿cuál es el nivel de los aspirantes? ¿Y el punto débil?

En términos estadísticos es el examen que presenta un mayor porcentaje de aprobados. Cada vez más, el conocimiento de idiomas es algo que afortunadamente está más arraigado. Lo que es una realidad es que es el examen que nadie quiere suspender, pero que sigue siendo clave en el proceso. En la mayoría de las ocasiones, el mayor margen de mejora lo tiene el propio opositor: autoconfianza, seguridad… son aspectos que tratamos de inculcar desde esa personalización que comentaba al principio junto con toda la parte técnica que tiene la prueba.

¿Cómo se prepara a los alumnos en SKR para afrontar y superar la prueba de idioma?

La preparación ha de ser constante e integral. Con clases dinámicas y donde semanalmente toquemos todos los aspectos del examen. Con trabajo semanal de los alumnos aparte de la clase que tengan para que el idioma vaya de forma paralela en la preparación. Los talleres de idiomas, el cinefórum son actividades alternativas a la preparación que aportan valor añadido a la misma. Por la parte humana, el conocimiento de los opositores, sus circunstancias personales, su día a día y sobre todo la cercanía con ellos son aspectos clave en toda preparación de calidad.

Son muchos años haciendo estadísticas y, supongo, optimizando el trabajo en base a las mismas… ¿cómo ha evolucionado la preparación de idiomas en SKR para adaptarse a las exigencias del examen?

Sin duda, trabajando los aspectos personales independientemente del idioma elegido. Hemos comprobado que, a pesar de un conocimiento adecuado del mismo, el opositor no sabía enfrentarse con seguridad al Tribunal. A su vez, hemos introducido diferentes tipologías donde el opositor tiene que demostrar confianza y seguridad con objeto de perder miedo escénico y, sobre todo, dando preeminencia a la gramática dada la relevancia que tiene en todo conocimiento de un idioma. Actuamos en sentido transformacional, dando forma a las situaciones con las que nos enfrentamos para conseguir una mejora de los resultados

Hagamos un ejercicio de imaginación… ¿Cómo ve el escenario en diez años?

Sin duda, el perfil será el de buenos comunicadores, que tengan una adecuada capacidad analítica en la parte oral y con un desarrollo notable de soft skills más que de puro conocimiento. La sociedad evoluciona, nuestros opositores también y nosotros iremos con ellos de la mano.

Consulta aquí toda la información para preparar la prueba de idioma en SKR.