MARISA VICENTE

Es hoy día muy aceptado y reconocido que un atleta de élite debe cuidar su alimentación y hábitos para mejorar su rendimiento y evitar lesiones. Actualmente se sabe que ciertos nutrientes, que se encuentran en los alimentos, también van a contribuir en mejorar el funcionamiento de nuestro cerebro, la memoria, la atención, el rendimiento, la capacidad de análisis, la concentración, la velocidad de aprendizaje… Y son necesarios para una adecuada gestión emocional como la motivación, el estado de ánimo, el estrés, el miedo, la serenidad…

Preparar una oposición es entrar en una competición larga, donde el opositor debe cuidar minuciosamente su salud, seleccionar las mejores técnicas de estudio, elegir la mejor academia con el cuerpo de preparadores más enfocados y exitosos, planificar sus horarios, además de buscar ejercicios de gestión emocional, para evitar quedarse en blanco o que le ganen las emociones. En definitiva, cuidar cada detalle, pues, llegado el momento, en pocas horas va a poner en juego años de esfuerzo y dedicación, realizando un verdadero Ironman intelectual. El opositor debe saber que la alimentación es una ventaja adicional y diferencial durante este periodo de preparación.

Ciertos nutrientes influyen directamente en la velocidad de aprendizaje, la memoria, la motivación…

La alimentación es nuestro combustible diario, pero además es el material que regenera nuestro cuerpo, que lo repara, que nos permite crecer y que nos construye. Los nutrientes que están en los alimentos nos aportan la energía para realizar las acciones cotidianas y además nos permiten crecer, reparar y continuar viviendo.

Ciertos nutrientes influyen directamente en la velocidad de aprendizaje, la memoria, la motivación… Con una correcta alimentación podremos optimizar esas técnicas de estudio y ejercicios de gestión emocional, ya que tendremos los ingredientes necesarios para enviar el mensaje adecuado de motivación, de aprendizaje eficaz y veloz al cerebro. Es importante poner el cuerpo en su mejor versión y darle los nutrientes necesarios para que funcione a pleno rendimiento.

Conocer los nutrientes correctos, cuidar ciertos detalles de nuestra dieta, acompañarlo de buenos hábitos y evitar comer determinadas sustancias, va a ser fundamental para el entrenamiento del proceso de la oposición y su resultado final.

El cerebro consume aproximadamente el 20% de nuestra energía diaria

De la misma manera que un maratonista cuando entrena y corre en competencia, cuida su alimentación, sus músculos, su corazón etc. El opositor deberá hacer lo mismo prestando especial atención al cuidado de su cerebro.

Para funcionar eficazmente, el cerebro necesita ciertos nutrientes, algunos considerados como esenciales, lo que significa que debemos incluirlos en la dieta porque nuestro cuerpo no es capaz de fabricarlos. Entre todos los alimentos es primordial saber identificar los que son adecuados pues nos van a permitir alcanzar el máximo rendimiento cuando se estudia y son fundamentales para que nuestro cuerpo responda a la preparación que se lleva a cabo.

El cerebro es un órgano fundamentalmente graso de un kilo a kilo y medio que se encuentra protegido por el cráneo. Consume aproximadamente el 20% de nuestra energía diaria en forma de glucosa exclusivamente, tiene el tamaño de un coco, la consistencia de la mantequilla fría y la forma de una nuez. Gracias al celebro, se pudo escribir una obra maestra como El Quijote, se construyó un edificio como la Torre Eiffel, podemos emocionarnos con películas como Cinema Paradiso, conocer y confiar en un gran amigo, enamorarnos, estudiar y memorizar infinidad de conceptos… Parece magia. Un cerebro que ha recibido el cuidado adecuado puede alcanzar metas más allá de lo imaginable.

Un cerebro que ha recibido el cuidado adecuado puede alcanzar metas más allá de lo imaginable

Si al cerebro le quitáramos el agua, quedaría una masa de un 60% de grasa de los cuales aproximadamente el 90% del total son ácidos grasos llamados poliinsaturados esenciales. Incorporar estos ácidos grasos a la dieta es sumamente importante. Por tanto, conocer los alimentos que nos pueden aportar estas grasas es crucial para integrarlos en nuestra dieta y así tener una influencia directa en la velocidad de aprendizaje y de respuesta ante cualquier estímulo.

La absorción de la mayoría de los nutrientes se produce en el intestino. Una correcta salud intestinal se consigue consumiendo alimentos probióticos y prebióticos, de esta manera, se absorben los nutrientes y se pueden aprovechar todas sus propiedades.

El cerebro no es un músculo como el corazón, es un sistema electroquímico formado por neuronas. Estas neuronas no están unidas entre sí y se pueden comunicar mediante neurotransmisores, muchos de ellos, están formados por aminoácidos esenciales que debemos incorporar en la dieta en forma de alimentos proteicos. Existen seis neurotransmisores que influyen directamente en el proceso de aprendizaje.

La deshidratación disminuye el rendimiento de nuestro cerebro de manera muy significativa

Una vez entendida la importancia de incluir ciertos nutrientes en la dieta, hay que evitar alimentos que puedan interferir en el metabolismo de dichos nutrientes y su función, como las grasas trans, azúcares simples añadidos o el exceso de sal.

La dieta debe ir acompañada de ciertos hábitos diarios, uno de los más importante es mantener una correcta hidratación, tan solo el uno por ciento de deshidratación disminuye el rendimiento de nuestro cerebro de manera muy significativa. Identificar esa situación es muy importante porque sus síntomas son silenciosos y en ocasiones pueden ser confundido con hambre, cansancio o malestar.

Dormir las horas necesarias, entre otras cosas, afianza los recuerdos y reactivan neuronas de memoria a largo plazo, esta cualidad se podría aprovechar para afianzar los conceptos nuevos estudiados en la oposición.

Dormir ayuda a afianzar los nuevos conceptos estudiados y el ejercicio moderado disminuye el estrés y la ansiedad

Hacer ejercicio cardiovascular de manera moderada es de gran ayuda para disminuir el estrés y la ansiedad. Además, ayuda en la producción de neuronas en el hipocampo y también ayuda a mejorar la circulación sanguínea que está directamente relacionado con el buen funcionamiento del cerebro. Por el cerebro pasan litros de sangre diaria y cualquier dificultad en esa circulación repercute de manera directa en el funcionamiento cerebral.

El opositor debe cuidar su alimentación y hábitos de la misma manera que cuida la preparación de los temas de la oposición, la calidad del estudio, la comprensión de los conceptos y cuida la gestión emocional. Para ello debe conocer lo que su cuerpo necesita en esta etapa tan importante de su vida.

Podremos profundizar un poquito más sobre estos conceptos el 5 de noviembre a las 19:00 en un taller organizado por SKR para sus alumnos (inscripciones abiertas en Aula virtual).

 

FOTO: freepk.es creada por @Racool_studio

 

Marisa Vicente Hernández es Coach enfocado a la nutrición, colaboradora de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública SKR. Licenciada en Ciencias Químicas y certificada en Aptitud Pedagógica. Máster Universitario en Nutrición y Salud.